Congreso SEMA 2011 Santa Fé - Reseña  
     
 

Empecemos por un tema importante: la Universidad Nacional del Litoral, anfitrión impecable.

SEMA volvió a Santa Fe luego de diez años, en un contexto muy cambiado, donde a la desesperanza de aquel 2001 se le opone el envión de las nuevas visiones, nuevas camadas de gente comprometida con la creación de conocimiento y con el país. Nada es un lecho de rosas, convengamos, pero permítasenos compartir la alegría de haber reencontrado en este Congreso a queridos socios que, por una u otra razón, se habían ausentado en aquellos años.

Para muchos de nosotros volver a Santa Fe ha sido como volver a casa, del mismo modo que, intuyo, va a ser volver a Mar del Plata el 2013, dado que tal pareciera que en esta “segunda vuelta” por nuestras sedes congresales nos sentimos más seguros de la pertinencia de este tan peculiar proyecto colectivo que nos viene convocando.

En estos años se han afianzado equipos de todo el país, que hoy plantean sus ideas con la seguridad que da el trabajo sostenido en talleres y gabinetes, lo que nos llena de orgullo. Esta firmeza de pulso nos habilita para un mejor debate, nos permite abrirnos mutuamente a la fraterna crítica, que, en momentos anteriores era incómoda, inadecuada o directamente impensable.

La meditación sobre la Forma, razón de ser de esta sociedad, de este modo se profundiza: el reencuentro periódico es un logro en sí mismo, al cual se le agrega que la oportunidad de apreciar el camino recorrido por gente afín en el interés por la Forma acaso nos devuelve también una más nítida imagen de nosotros mismos, de nuestros logros y de nuestros desafíos pendientes.

Este crecimiento fue visible también en nuestra Asamblea, en otros momentos un ámbito candente. Esta vez fue comentada la sinergia entre las distintas delegaciones, ya distanciadas de ciertas instancias en las que irrumpía algo que muchos vivíamos como desconfianza, y que no era más que un fruto no deseado de aquel desconocimiento de nuestros primeros años.

Un párrafo final para la boga, protagonista delicioso de la última cena en el Club de Regatas local, coronada con la espléndida vista panorámica de una portentosa tormenta eléctrica que a muchos nos pareció providenciales fuegos artificiales.

Gracias Santa Fe, larga vida a SEMA !

 
  Chacho Pereyra
Vicepresidente 1°